Proyecto flaghunter:

Contact

Dirigida por Robert Zemeckis. 1997                                                                     

Basada en una novela de Carl Sagan.

Warner Bross

Nota media en filmaffinitty: 6.4. Número de votos: 22.457

La Warner al final se decantó por darle la historia a Zemeckis. El director nacido en Chicago venía de ganar un oscar al mejor director por Forrest Gump. Y rodó la película, nada menos que 150 minutos de ciencia ficción. La bandera estadounidense aparece numerosas veces, tantas que juntando los planos donde aparece tenemos casi 3 minutos de bandera. Casi un publireportaje trasladado al mundo de la propaganda. Además, también aparecen otras banderas, como la británica, la mexicana (Las dos ostensiblemente pequeñas), y otras de gran tamaño como la francesa, la canadiense, la italiana y, banderas nazis!! Sí, sí, de la bandera alemana, la tricolor negro rojo y amarillo, ni rastro, pero sí vemos sendas banderas nazis.

La película, estrenada en 1997, se sumerge de lleno en la sociedad de la información. A lo largo del film, son numerosas las apariciones de todo tipo de pantallas y monitores, teléfonos, micrófonos o diferentes dispositivos para transmitir la voz, y altavoces. De hecho, hay una cantidad considerable de secuencias que empiezan desde una pantalla, luego la cámara va aumentando el campo de visión y sigue la secuencia nacida desde la pantalla. El film abre con un travelling sideral, que nos pasea por el universo para desembocar en el ojo de una niña, un primerísimo primer plano de un ojo que nos recuerda el inicio de un clásico de la ciencia ficción como es Blade runner. Esta simbología de ojos, pantallas, espejos y cámaras (de seguridad, de visión nocturna, etc…) viene siendo una constante en el cine de Hollywood desde los noventa.

En Contact, los monitores o pantallas de ordenador que aparecen son cada vez mas numerosos y ganan la partida a las pantallas de televisores. No obstante, la televisión juega un papel importante en la película. La señal que se recibe desde el espacio guarda unas imágenes de Hitler, que los alemanes filmaron en los juegos olímpicos de Berlín y como alarde de superioridad tecnológica enviaron al espacio, ahora parece que alguien allá fuera, las envía de vuelta. También, como ya hemos dicho, numerosas secuencias parten desde una pantalla, como cuando Larry King entrevista al galán de la película, un teólogo escritor (que no soporta el celibato) llamado Palmer Joss- Matthew McConaughey, a raíz del libro exitoso que ha escrito. El libro se llama “Perder la fe”:

LARRY KING: ¿Es usted contrario a la ciencia, a la tecnologia?

PALMER JOSS: No, en absoluto. Pero la pregunta que me hago es esta: ¿Somos más felices los seres humanos? ¿Es este mundo nuestro un lugar       mejor debido a la ciencia y a la tecnología?…

(Hay un cambio de plano mientras seguimos escuchando la entrevista/discurso. Ahora vemos una imagen del planeta tierra suspendido en el universo. La voz de Palmer Joss ahora nos llega como a través de un altavoz. Como si fuera un miting galáctico.)

PALMER JOSS: …Compramos desde casa, navegamos por la red, pero al mismo tiempo nos sentimos más vacíos, más solos. Más alejados de                 nuestros semejantes que en cualquier otro momento de la historia. Nos hemos convertido en una sociedad sintetizada, una                                                   sociedad programada, deseosa de llegar a (RUIDO) y recibir su (RUIDO)…

Aquí se pierde la señal y dejamos de oír la entrevista, la cámara regresa a la protagonista, Ellie “chispita” Arroway- Jodie Foster. Está concentrada con unos auriculares, escuchando sonidos procedentes del espacio exterior. Es un plano secuencia breve, para retornar a la pantalla, otra vez, donde la entrevista prosigue, mientras volvemos a oír el discurso de Palmer Joss, también vemos un plano de un científico que observa esa entrevista en la tele, en el plano vemos, sus ojos y la pantalla reflejada en las lentes de sus gafas, reforzando esa simbología de la que he hablado hace un rato. Ojos, pantalla, reflejo-espejo. Bien, el discurso de Palmer Joss continúa:

PALMER JOSS: … Es porque buscamos un sentido a las cosas. ¿Cual es su sentido? Tenemos trabajos rutinarios, vacaciones frenéticas, hacemos         excursiones ruinosas a los centros comerciales para comprar más cosas para llenar ese gran vacío que se abre en nuestras vidas.                                        ¿Es de extrañar que estemos desorientados?

Con todo este discurso, uno puede pensar, es una crítica a la sociedad actual (de los 90), pero por otro lado, a la vez, puede que sea un refuerzo para el modelo de vida. Y esa es otra de las constantes de Hollywood, a veces, tengo la sensación, que tras esa capa de aparente crítica y liberadora, se esconde el gran anuncio de un modelo de vida. Te ganan el corazón, para tomarte la cabeza. Pues otra de las constantes del Hollywood a partir de los 90 es la aparición del terrorista como enemigo. Aquí los malos ya no son alemanes, ni mucho menos rusos, ahora los malos son terroristas, frecuentemente con rasgos árabes. Pero también occidentales (Unabomber), como en Doce monos o en Contact. Contact también tiene su secuencia de “sufrimos un terrible atentado”. (Nótese que cuando Contact se estrenó tan solo faltaban cuatro años para el atentado de las torres gemelas.)

De las numerosas apariciones de pantallas televisivas en Contact, destaca la de la secuencia cuando el presidente Clinton convoca a la prensa para anunciar que la humanidad ha recibido un mensaje del universo, y claro, como no, lo han recibido en Estados Unidos. En esta secuencia, tras el discurso del presidente hay un momento que presentan a quien ha recibido ese mensaje, Ellie- Jodie Foster, cree que se refieren a ella, claro, la vemos en imagen de pie, al lado de un televisor donde se retransmite la rueda de prensa, de esta forma, nosotros, el espectador vemos las dos realidades que transcurren paralelas. Es decir, sabemos que los méritos se deben a ella, pero cuando la portavoz en vez de citar su nombre, cita el de otro científico, vemos en la pantalla del televisor como ante la sociedad, esa realidad, cambia. De hecho, tras el estreno de la película, la compañía CNN se quejó públicamente del trato recibido en la película. Hecho curioso, ya que tanto la CNN como Warner Bross son de Time Warner, la empresa matriz.

Y justo en la siguiente secuencia, y tras casi una hora de película sin aparecer, tachán! Aparece la bandera. Y aquí es donde empieza el publireportaje, continuas apariciones de la bandera, tantas, que cuando no sale en pantalla, el espectador nota que algo falta. Y no hay que olvidar, que la película, pese a plantear cuestiones de tan hondo calado como la controversia entre ciencia y religión, al final aboga por aunar ambas posturas, la científica y la religiosa, las equipara, las pone al mismo nivel; y con el éxito patriota, el orgullo de haber llevado a un compatriota estadounidense a 26 años luz. Los extraterrestres, son sin duda, los favoritos de los yanquis, y a la inversa, los yanquis, en sus películas, son los favoritos de los extraterrestres.

La primera vez que aparece la bandera, es justo la misma secuencia donde vemos un discurso de Hitler, es curiosa esta primera aparición, pues no hay que olvidar que fue el regimen nazi de Hitler el que apostó por la propaganda y por la mulltivisión de la bandera. Banderas por todos lados para enfatizar el mensaje. El mensaje. El mensaje.

En próximas entradas hablaré del nutriente nazi para Hollywood.

La siguiente secuencia, siguiente bandera. Aquí vemos varias banderas y una camiseta-bandera. Además, podemos ver un cartel en el que pone “Hitler lives”. Hitler vive. Y luego seguimos viendo más y más veces la bandera, en despachos gubernamentales, en instalaciones militares y espaciales, en los trajes de los astronautas, en las pantallas de la televisión. En un zapping informativo al que un misterioso personaje, al que solo vemos la mano que maneja el mando a distancia, nos invita, vemos una pequeña bandera británica, y de nuevo, banderas nazis y neo-nazis. Ese personaje misterioso, luego se desvela su identidad, apareciendo una mezcla de capitán Nemo con Dr. Tyrell de Blade Runner. Un supermillonario, un tanto desapegado de la sociedad (vive en un avión continuamente volando de un sitio a otro), que no obstante, mas adelante ayudará a la humanidad, comprando unas instalaciones a unos japoneses para que el primero en contactar con extraterrestres sea un yanqui.)

En fin, más propaganda vendiendo el estilo de vida americano, donde uno puede ser ateo o creyente, liberal o conservador, amistoso o bélico, donde todo tiene cabida y, sobre todo, el éxito está asegurado.

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